La Renovación Carismática Católica ( www.rccbrasil.org.br ), como dice la propia palabra, es revivir la experiencia de Pentecostés o sea renovar en la iglesia de hoy el ambiente ardiente de los orígenes de la experiencia carismática de la iglesia apostólica que no sólo era receptor de verdades reveladas.
El Espíritu Santo suscitó la Renovación en la vida de los cristianos. La Renovación Carismática Católica nació en los Estados Unidos a través de estudiantes jóvenes que se pusieron a la disposición del Espíritu Santo.
La misión de la Renovación Carismática es hacer ocurrir hoy en los cristianos aquella bendición transformadora que pasó con los apóstoles y los discípulos de Jesucristo en el día de Pentecostés(Hechos 2, 1-13). La gran fundamentación teológica de la renovación espiritual carismática está particularmente en el misterio Trinitario y en el conocimiento progresivo de la persona de Espíritu Santo en su acción insustituible y ininterrumpida en la iglesia y en cada uno de nosotros.
En la Renovación Carismática, aun así, la persona del Espíritu Santo debe ocupar el primer lugar y no los talentos o carismas que él concede a la Iglesia. Algunos creen que esta renovación pertenece al Padre y Jesús. El Espíritu Santo muy al contrario es quien da el testimonio de Jesús y quien lo capacita a ser testigo de su resurrección. La fuerza de la Renovación Carismática sin embargo está en creer en el Pentecostés constante que el Espíritu Santo logra en la iglesia, y en medio de los problemas de las desilusiones de las conclusiones y ingresos de nuestra época, la iglesia se queda fiel al ministerio de su nacimiento.
La Renovación Carismática Católica ha sido para la iglesia en estas últimas décadas una verdadera bendición de Dios. Su contribución para la espiritualidad, sea para los cristianos laicos o no, no trae los testimonios más variados y conmovedores. Varios sacerdotes declaran haber recibido un nuevo ánimo para el ejercicio ministerial y están viviendo las demandas de Diós de una manera más profunda y fiel. Nosotros vivimos en la iglesia hoy un nuevo dinamismo de vida cristiana. Redescubrió el sentido de la alabanza , la importancia de la oración, de la palabra de Dios, de la vida de los sacramentos especialmente la eucaristía y la penitencia.
La Renovación Carismática está mostrándonos cada vez más claridad la acción del divino espíritu santo en la iglesia. Uno de las grandes contribuciones doctrinales y pastorales ha sido el ahondar en la persona y acción de este santo espíritu, alma de la iglesia y su santificador constante. Es él quien la rejuvenece con la fuerza del evangelio, la renueva incesantemente y la maneja a una unión consumada con la esposa. Por eso que la iglesia puede renovarse constantemente, pero sólo bajo la acción y la gracia del Espíritu Santo.
Lo más importante es que bajo la acción unísona del divino espíritu están estrechando su amistad con Jesús el la oración y en la vida y están ansiosos por quedarse en su amor. (Jo 15,9.) Quien conoce los hechos del Espíritu Santo en los apóstoles y en la iglesia primitiva puede comprender mejor lo que él está haciendo ahora en la iglesia y en el mundo y así darse cuenta de que estamos viviendo el nuevo Pentecostés que el Papa Juan XXIII pedió.
El papel de prominencia de la renovación carismática en la iglesia es el despertar de los carismas. Es a través del Espíritu Santo que el Cristo glorificado unifica el pueblo en busca de Dios, lo purifica, lo llena de vida y lo conduce a la verdad a pesar de los pecados y de las debilidades de las personas. El Espíritu Santo constituye así, los primeros frutos (Rm 8,23) y la primera instalación de la iglesia (IICor 1, 22-55) en este mundo. Así concluye que el Espíritu Santo no es concedido solamente a pastores mas a cada cristiano. No sabéis que sois el templo de Dios y que el Espíritu Santo vive dentro de nosotros? (I Cor 3,16).
El Espíritu Santo se manifiesta en la iglesia a través de la abundancia y de la riqueza de sus talentos espirituales o carismas. Con seguridad, en el tiempo de San Pablo, fueron propagados en la iglesia carismas extraordinarios como los carismas de sanación. No debemos creer que los carismas del Espíritu sirven sólo o mismo principalmente en esos fenómenos que son más extraordinarios y maravillosos, pero el Espíritu sopla donde él quiere y como quiere dentro de la iglesia.